Hacemos Salchichas alemanas con una receta original y te vendemos la Mostaza y la Cerveza alemana en el mismo paquete.
Volker’s llegó a México en 2007, acompañado de una mexicana guapísima y una maleta llena de recetas tradicionales de salchichas alemanas. Cocinar siempre fue su pasión.
Lo conocimos en 2012, en medio de una borrachera memorable. Desde ese día, comenzó a enseñarnos el arte de hacer salchichas alemanas con una receta secreta de su familia. El resultado fue increíble… tanto, que nos parecía injusto que nadie más en México pudiera probar algo así.
Tiempo después, en una plática en un bonito jardín, entre cervezas alemanas y salchichas hechas por el “Master”, tomamos una decisión: compartir esta explosión de sabores con más personas.
Así nace Volker’s, con la misión de llevar a tu mesa un verdadero pedazo de Alemania y convertir cada bocado en una experiencia inolvidable.
¡Olvídate de las porquerías del súper! Aquí se come calidad de verdad.
El sabor y la textura de las salchichas han acompañado a la humanidad a lo largo de la historia, formando parte de las festividades y la alimentación de grandes civilizaciones: desde Babilonia, pasando por los griegos, hasta llegar a nuestros días. Fue en Alemania donde esta preparación se perfeccionó, convirtiéndose en un verdadero ícono de la cocina bávara.
¿Qué sería de la gastronomía alemana sin las salchichas? No es exageración decir que ocupan un lugar tan importante como el taco en México. Cada cultura tiene sus bases culinarias, y en Alemania, la salchicha es sin duda una de ellas.
Su origen se remonta a más de 3,500 años antes de Cristo, en Babilonia, antigua ciudad de Mesopotamia donde floreció una gran civilización. Ahí surgió la idea de rellenar intestinos de animales con carne machacada y especias. Con el tiempo, esta técnica fue adoptada por otras culturas cercanas, evolucionando y perfeccionándose hasta convertirse en lo que hoy conocemos.
Lejos muy lejos, detrás de las montañas de carne, lejos de los pueblos germános y romanos, allí viven los mexicas curiosas de otras culturas. Lo toman lo bueno para integrar en su cultura y dejan lo malo afuera...
Nuestras salchichas alemanas no contienen químicos ni aditivos innecesarios que puedan afectar tu bienestar. Cada producto es elaborado de forma artesanal, cuidando la calidad en cada etapa del proceso, lejos de la producción industrial.
Creemos en disfrutar con conciencia: menos cantidad, pero mejor calidad. Cuando se te antoje carne, elige siempre la mejor.
A lo largo de la edad media la salchicha fue tomando diferentes tamaños y diámetros, se adaptó a la cultura que la acogió; por ejemplo, en países mediterráneos se inclinaron por hacerla más secas para que aguantase el calor, y en países del norte, como Escocia, la harina de avena se convirtió en el principal relleno de esta preparación.
En la cultura griega la salchicha fue conocida como orya y los romanos la llamaron salsus, de donde proviene la palabra salchicha de nuestros días.
Se tienen referencias de la importancia de las salchichas gracias a los griegos, ya que el poeta Homero alude a éstas en su poema épico la Odisea, en un canto donde expresa: “Cuando un hombre junto a una gran hoguera ha rellenado una salchicha, una salchicha de grasa y sangre la vuelve de un lado a otro y otro, y espera con ansiedad que no tarde en asarse…”
También es sabido que los chinos y los caldeos ya tenían conocimiento de este manjar. Se dice que hacia el año 228 después de Cristo la salchicha era vista como un alimento impuro, ya que se le relacionaba con fiestas paganas y se consumía en la fecha de la celebración al Dios pastoril Lupercus, la cual incluía ritos de iniciación sexual y por eso fue prohibida por el Cristianismo.
Pero el fervor del pueblo romano ante semejante preparación tan suculenta hizo caso omiso de las nuevas reglas y siguió consumiéndola en la ilegalidad, hasta que las autoridades optaron por omitir esta ley. Al mismo tiempo, tanta fue su fama que se propagó a diferentes países de Europa.